viernes, 14 de septiembre de 2012

En memoria de Enrique Varela


En los inicios de la Banda Elástica hubo algunas deserciones antes de que el sueño se pusiera realmente en marcha. Y en medio de ese "desorden" inicial, una afortunada circunstancia fue cuando Hugo Pierre, para cubrir una de las "plazas vacantes" del octeto proyectado, me sugirió que llamáramos a otro saxofonista, Enrique Varela, en quien él confiaba plenamente ya que habían compartido muchas aventuras musicales. Y cuánta razón tenía...Yo sabía que Varela era muy experimentado, con una gran trayectoria, pero nunca imaginé que nos toparíamos con tanto talento y tanta serena autoridad. Tenía una imaginación y un swing sin fisuras, un oído fenomenal y muchas veces, al escucharlo, comentábamos con Jorge Navarro que era como estar delante de uno de los grandes maestros del jazz, tanta era su fluidez y su solvencia.


De las muchas cosas disfrutables que había en la Banda, recuerdo con mucho cariño que cuando hacían "Flores negras" junto con Navarro, y era un número para especial lucimiento de Enrique en saxo soprano, siempre me quedaba al costado del escenario para paladear cada frase que nos regalaba. Y cada vez que concluía el tema, la sensación que me inundaba podía traducirse en "Maestrazo!"...



En suma, un talento exquisito y todo un caballero, un auténtico irrepetible. Los que fuimos sus compañeros y amigos vamos a echarlo de menos. Y la buena música también. 

viernes, 27 de julio de 2012

Las cosas por su nombre


Días pasados no pude menos que asombrarme al leer la noticia del premio que la Universidad Finisterrae otorgó a un grupo de alumnos, a propósito de un concurso de proyectos de interés social. El premio en cuestión era por la creación de una aplicación para teléfonos celulares, denominada “Trueque”, que permitiría a sus usuarios conocer al instante el valor de diversos objetos y mercancías, para ser trocados sin necesidad de dinero de por medio.

Hasta aquí podría parecer interesante, dado el aumento en los últimos tiempos de la modalidad de trueque en las capas medias de la población. Pero la sorpresa llega cuando uno se entera de que la idea central del proyecto es que se desarrolle en campamentos, con lo que uno se pregunta cuál será la posibilidad de los habitantes de campamentos de disponer de objetos o mercancías que “les sobren” como para trocar con otros habitantes, supuestamente en las mismas condiciones. Y la sorpresa aumenta a niveles de incredulidad cuando uno se entera que dicha aplicación solamente funciona en celulares de última generación...

La primera reflexión es acerca de si esos alumnos estuvieron alguna vez en un campamento y tomaron contacto con las terribles condiciones imperantes. O si alguna vez se interesaron en hablar con alguno de sus desafortunados habitantes. O si alguna vez se preguntaron qué sería lo primero que sensatamente haría alguno de ellos si cayera en sus manos un teléfono celular de semejante valor. O si pensaron alguna vez en cuántas cosas necesitarían tener esas personas, antes de la sofisticación que significa internet. Y de nada vale que se alegue que una compañía telefónica podría interesarse en proveer esa conexión como experiencia piloto. No es difícil imaginar adónde apunta esa compañía. 

Y la segunda reflexión, realmente preocupante, es que autoridades universitarias otorguen un premio así, en lugar de hacer revisar a sus alumnos la irrealidad de sus miradas, por decirlo de una manera suave, o en lugar de hacerlos visitar esos lugares de los que seguramente sólo han oído hablar y a los que no se han acercado ni en sus fantasías.

Pero quizás lo realmente patético de todo este dislate es darse cuenta que esta fase altamente tecnificada de nuestra cultura, con sus variada gama de recursos digitales (Twitter, Facebook, etc.), parece estar haciendo que, por ejemplo, esos alumnos y autoridades, así como tantísima otra gente, terminen creyendo que la vida pasa por sus teléfonos.

martes, 17 de julio de 2012

Anuncio: "Paseos musicales", taller con Ernesto Acher

En la inmensidad del espacio musical siempre se puede elegir un paseo lleno de posibilidades de descubrimiento y enriquecimiento emocional, del mismo modo que en una travesía por la enorme gama de paisajes que nos regala la naturaleza.


E igualmente que en un paseo, uno puede detenerse y contemplar largamente la inefable belleza del mundo sinfónico de un compositor, tanto como caminar y recorrer los vericuetos de las nuevas formas que aportó el siglo XX.


Y al igual que el paisaje, nunca se agota y siempre se renueva, por lo tanto no hay límite para explorar y reexplorar, profundizando cada vez más el conocimiento y, más importante aún, enriqueciendo la experiencia y la conexión emocional con ese maravilloso mundo que es la música, el último refugio de la poesía sin palabras.


PASEOS MUSICALES 1

EL FIN DEL SIGLO XIX Y PRINCIPIOS DEL XX
Las vivencias de uno de los momentos más críticos del mundo occidental y su traducción en la música, haciendo también mención a otras formas artísticas.
  1. Apogeo y evolución del romanticismo
  2. Las poderosas intuiciones
  3. Caminando por el borde
  4. Los nuevos caminos
Grupos de 6 personas
Cuatro sesiones, los días jueves, de 19:00 a 21:00, a partir del 16 de agosto. ¡Inscríbete!
Costo del curso por persona: $ 80.000
¿Quien soy?

lunes, 25 de junio de 2012

Usted también diga...


Un hombre de avanzada edad visita a su médico y le plantea su preocupación por las lógicas dificultades que tiene en cuanto al sexo.
- Doctor, el asunto ya no funciona más...
-¿Y qué esperaba, hombre? - responde el doctor - Usted está por cumplir 85 años.
- Pero es que mi socio, que ya tiene 88, dice que tiene relaciones tres veces por semana.
- ¿Y cuál es el problema? Usted también diga...

Este viejo cuento ilustra una de las características más sobresalientes de la cultura actual, en la que el marketing ha reemplazado a la ética y la desaforada búsqueda de popularidad hace que la apariencia ocupe el lugar de la verdad. No es poco lo que contribuyen los medios masivos, como la televisión con esos atroces engendros de exhibicionismo, que no casualmente se dan en llamar "reality". No sé si muchos recuerdan que esos engendros son patéticos derivados comerciales de "1984", una aterradora obra futurista de George Orwell (que tuvo una excelente versión fílmica precisamente en 1984), que en la figura del "Gran hermano" presenta al siniestro personaje que conduce y digita la constante escritura y reescritura de la historia. El pasado deja de tener entidad y sólo importa el relato mistificado de un ayer inventado que convierte la vida en un eterno presente con cuestionables posibilidades de futuro. Creo que cabría preguntarse cuán lejos o cuán cerca estamos de ese escenario.

Figuras de la farándula que se escudan en la cirugía, no para ser sino para parecer; políticos de todos los sectores que se llenan la boca criticando lo que ellos mismo hicieron en otro tiempo; sacerdotes que frente a fotos comprometedoras aducen "amistades de infancia"; presidentes y funcionarios tratando de disfrazar con palabras un dudoso pasado pro dictadura.

En fin, usted también diga...

viernes, 1 de junio de 2012

Una visita imperdible

Hasta el 15 de julio, en el salón de exposiciones de la Corporación Cultural de Las Condes (Apoquindo 6570), se exhibe la muestra "Pintura eterna", con obras de Pedro Lira.
Creo que es un paseo ineludible, y seguramente memorable, por la obra de quien considero el máximo exponente de la pintura chilena tradicional. Una a una, las imágenes deleitan por la maestría del trazo sereno y conmovedor, a no dudar obediente reflejo de una mirada cálida y hasta diría benévola, pero no por eso menos penetrante y certera. Tal vez en los paisajes esa mirada resulte un poco más distanciada y algo inclinada a la "representación", pero cuando aborda personajes y sus escenas, especialmente con la figura femenina, es cuando el contacto se hace intenso y el relato afectivo captura.

De cuño romántico, encontramos ecos de la luz goyesca en "Escena en la playa"


o reminiscencias de los maestros franceses en "La lectura interrumpida".




Y a pesar de su manifiesto desapego de las tendencias europeas de fines del siglo XIX, no podemos dejar de apreciar destellos impresionistas en esta escena



Pero sin duda, los dos puntos de mayor atracción de la muestra son la intimidad y la ternura de "El Pelusa"




y la sobria emoción, contenida y dramática, de "La carta de amor": una obra maestra.



En suma, una visita imperdible.

martes, 8 de mayo de 2012

En memoria de Caloi


Otra tristeza, otro pedazo de la vida de uno que se pierde en la bruma sin retorno. Es como si la partida de una de esas figuras lo dejara a uno con el espacio más chiquito, como si las luces fueran de a poquito perdiendo brillo. Así como el Negro Fontanarrosa, Caloi (otro "negro" que se va...) nos iluminó con su humor popular y sabio, sin olvidar que su talento era capaz de descubrir un montón de otras conmovedoras imágenes, más acá y más allá del humor, como bien gocé hace unos años en una exposición de sus trabajos en Rosario.

En lo personal, no fueron muchos los encuentros pero sí siempre gratos y sobre todo divertidos. Para compartir, me queda el recuerdo de un asado en una casa-quinta, allá por el noventa y tantos, con un desopilante partido de fútbol incluido... De pie, Pedro Pablo García Caffi, Joan Manuel Serrat, Negro Fontanarrosa, Chiche Aisenberg y Berri Navarro; agachados, Caloi y yo.


Gracias, Negro, por tanto regalo de humor y que tengas un buen viaje. 

sábado, 14 de abril de 2012

La conexión

A propósito de una charla con mi amigo Gabriel Bunster acerca de la conexión y el trabajo en equipo, se me ocurrió traer al blog un bello ejemplo: el primer movimiento del Cuarteto No.2 de Borodin, interpretado por el Cuarteto Kopelman. Mikhail Kopelman fue, durante veinte años, el primer violín del Cuarteto Borodin, tal vez el más excelso cuarteto de todos los tiempos.

La forma del cuarteto de cuerdas es tal vez el más exquisito ejemplo de "destilado musical", vigente ya desde los tiempos fundacionales de Haydn hasta nuestros días. No sólo la escritura de la forma cuarteto es una suerte de compendio expresivo llevado al extremo, también la forma "física" del cuarteto (dos violines, viola, cello) nos muestra cómo la "conexión" permite volar y fluir por esos insospechados espacios de la inspiración musical. No casualmente muchos de los mejores compositores de primera línea, siendo grandes sinfonistas, llegaron en la etapa final de sus vidas a este excepcional territorio del cuarteto de cuerdas, en el que volcaron toda su sabiduría y su capacidad de síntesis.

En el video del Cuarteto Kopelman se puede apreciar cómo "respiran" sincronizadamente para que el lirismo de Borodin aparezca en todo su esplendor. Se mueven como hojas de una maravillosa planta mecida por una envolvente brisa.



La conexión suele ser mágica, todos volando alrededor de un mismo centro que no está en ningún lado o, mejor dicho, está dentro de nosotros mismos. Y en el caso de estos excepcionales intérpretes, en ese mecerse y en esa sincronicidad la música envuelve con su brillo, la música captura. Tanto a quienes la hacen como a quienes la escuchan...

jueves, 22 de marzo de 2012

Los posibles caminos de la música

En una de las primeras reuniones en las que participé con los amigos de la Akademia (link pendiente) fui invitado a hacer una sesión de música para compartir con ellos. Después de mucho pensar (bueno, tampoco tanto...) decidí que, entre las múltiples opciones disponibles. un buen hilo conductor de la escucha podía ser mostrar los cambios de curso en el camino de la historia musical a través de ejemplos de composición o interpretación.

El encuentro se llamó "Las músicas que cambiaron el mundo" y los ejemplos, sin seguir un estricto orden cronológico y sin distinción de géneros, intentaron ejemplificar algunas de las innovaciones y sustanciales cambios de dirección que marcaron lo que conocemos como la historia de la música.

Así, con breves introducciones y anécdotas, tuvimos la oportunidad de compartir Mozart, Wagner, el jazz, Piazzolla, la bossa nova, los Beatles...

Como pequeño ejemplo de este recorrido, baste mencionar la historia que contaba Vinicius de Moraes acerca del inicio de la bossa nova, cuando los "nombres" de entonces (Vinicius, Tom Jobim, etc.) se reunían habitualmente en el legendario "Castelinho", inquietos en la búsqueda de las nuevas formas de la música brasileña. Y cómo un menudo y tímido muchachito que a veces aparecía por ahí, un día se animó a tocar delante de ellos y cómo, después de escucharlo, Jobim dijo "Señores, es esto...". Ese muchachito se llamaba Joao Gilberto.

Sin duda, la limitación de tiempo hizo que la "muestra" fuera acotada, pero de todas maneras la experiencia fue valiosa y creo que el impacto emocional, que es en realidad lo que más importa, fue profundo. Tanto es así que me animé a concluir el encuentro con la escucha de "Metamorfosis" de Richard Strauss, que si bien caía fuera de los límites del marco de referencia (músicas que cambiaron el mundo), me pareció que podía ser un cierre contundente por la tremenda carga emotiva de la obra.

A lo largo de toda la sesión, pude apreciar en las caras de mis amigos cómo la escucha guiada les abría insospechados paisajes y conseguía cautivarlos, no porque fueran, como en algunos casos, músicas desconocidas sino porque, más pronto o más tarde, iban consiguiendo cambiar el "modo" de la escucha y después ya era diferente el brillo en sus ojos.

domingo, 11 de marzo de 2012

Cómo ponerse...

Hace muchos años, estando en casa con un buen amigo, empresario de mudanzas y especialista en mover pianos, le pedí que llevara un piano vertical desde una habitación de la casa a otra. Accedió, como siempre de buen grado, y con una sonrisa algo enigmática me dijo que podíamos hacerlo en ese mismo momento si yo me animaba a darle una mano. Lo miré con cara de incredulidad, pensando que lo decía en broma, pero él insistió, siempre sonriente, que la cosa iba en serio.

Trajo los elementos de su camioneta y confiando en él, como siempre lo hice, dejé que me pusiera el arnés y que colocara el gancho debajo de uno de los extremos del piano, lo que me dejó un poco agachado. Siempre con una sonrisa, me preguntó si estaba listo y a su cuenta de tres intenté levantar el piano. Ni qué decir que no pude moverlo ni un milímetro. Ya a esta altura de los acontecimientos, la sonrisa de mi amigo Carlos se había convertido en franca risa...

Y se produjo el siguiente diálogo:
Carlos (entre risas) - ¿Qué hiciste?
Yo - Y... traté de levantar el piano.
Carlos - Pero hiciste una fuerza bárbara y te pusiste rojo como un tomate.
Yo - Bueno, el piano no es una pluma que digamos...
Carlos - Pero la cosa no es así, es mucho más fácil. Si te arrimas bien pegado al piano y después tratas de levantarte de a poco, el piano vendrá contigo.

Siempre amparado en la confianza, hice lo que me decía y, para mi enorme sorpresa, pude levantar el piano. No digo que sin esfuerzo pero con una naturalidad que aún hoy recuerdo como increíble.

La enorme lección, a la que siempre estoy agradecido, fue comprender que para abordar las cosas hay que aprender primero a colocarse de la manera adecuada. Y después lo asocié con la música, concluyendo que descubrir el "cómo ponerse" frente a la experiencia musical es la clave para una auténtica comprensión en profundidad.

Beethoven y la Quinta

A propósito de la anomia que progresivamente nos invade, es refrescante volver a oír el primer movimiento de la 5a. sinfonía de Beethoven, tal vez uno de los ejemplos de mayor perfección formal en el campo de la literatura sinfónica.

En el mundo que nos rodea vemos con harta frecuencia, demasiada diría, el diseño aluvional tan propio del posmodernismo, con su mezcla de elementos y colores de distinta génesis y paleta; y la resultante, como no podría ser de otra manera, son formas por demás arbitrarias y extravagantes, como si eso fuera garantía de modernidad e innovación.

En cambio, Beethoven nos muestra en ese primer movimiento cómo se puede desarrollar una "gran forma" a partir de una célula simple,

 
y su primera derivada,

 
para luego desarrollar y explotar todo su potencial interno. Bastante parecido a lo que hace la naturaleza, ¿verdad?

Y no es que este criterio se corresponda con fases históricas o movimientos culturales anteriores. Hay excelentes ejemplos de diseño integral en la primera mitad del siglo XX, en arquitectos como Frank Lloyd Wright

o Mies van der Rohe,
O hablando de tiempos actuales, en los criterios estéticos de Steve Jobs en Apple.


Y ahora volviendo a Beethoven, les comparto una magnífica versión de ese primer movimiento, a cargo de Bernard Haitink y la Orquesta del Concertgebouw.


Una joya de escritura y una joya de interpretación. Un placer para el alma.


lunes, 13 de febrero de 2012

En memoria de Luis Alberto Spinetta

Sé que su obra ya se inscribió en lo que no se podrá borrar, sé que su vena poética siempre perfumará el jardín de las cosas buenas para el alma, sé que su imagen afilada y tierna quedará para siempre grabada en la memoria de tantos y tantos...
Pero igualmente vamos a extrañarlo.

Comparto este hermoso video hecho por su compañero y amigo Emilio Del Guercio.


jueves, 2 de febrero de 2012

Curso de pronunciación: La música de los idiomas

Hace unos cuantos años comencé a indagar en el fenómeno de la pronunciación en otros idiomas; por un lado, al ver a buenos cantantes malograr sus performances al cantar temas en inglés o portugués de modo cuestionable (por decir lo menos) y por otro, buscando y experimentando personalmente los misterios de lo que llamo "la música de los idiomas", también conocida como "acento".

Y sin que esto sea una novedad, me topé con el hecho de que la "colocación" del aparato fonador es esencial en la emisión y eso es justamente lo que caracteriza el "sonido" al que me refiero, incluidas las diferencias de regiones. Para decirlo de otro modo, la colocación fónica para hablar español no es la misma que para hablar francés y los angloparlantes británicos y norteamericanos "suenan" diferente porque colocan y por tanto emiten de modo diferente.

Tanto las vocales como las consonantes responden a una particular colocación del aparato fonador, y si al español podemos considerarlo como idioma plano, dado que por ejemplo las vocales se pronuncian siempre igual, más allá de algunos regionalismos, en el inglés la pronunciación es muy variable y no tiene reglas precisas: en bat, car, war, may y take tenemos cinco diferentes pronunciaciones de a, y todas ellas son distintas de la a española.


El método que he desarrollado se apoya básicamente en tres aspectos:

- La equivalencia o traslación de colocaciones del español adaptadas al inglés o al portugués, en el caso de las vocales, más la incorporación de algunas particularidades. Tomemos como ejemplo la a de la palabra inglesa car (automóvil). Para lograr la correcta pronunciación de esa a, colocar la boca como para decir una o pero emitir una a.

- La correcta articulación de la lengua y/o los labios para producir el sonido adecuado, en el caso de las consonantes. Tomemos como ejemplo la t de la palabra inglesa tag (etiqueta). Para lograr la apropiada pronunciación es necesario retroceder el punto de contacto de la lengua con el paladar, en relación a la t española, pues en ésta la lengua toca dientes y paladar pero en la t inglesa la lengua sólo toca el paladar con la punta.

- La adecuada manera de hilar las pronunciaciones dentro de una palabra, destacando que, por ejemplo, el inglés es un idioma muy poco reglado y con mucha variabilidad de casos, (o el portugués-brasileño, también variable pero mucho menos), a diferencia del español que es reglado e invariable.

En la palabra thought (pensamiento), la th inicial se pronuncia como la z española, la ou como o algo alargada, la gh no se pronuncia y finaliza con la t inglesa.

En cambio, si le quitamos la t final, queda la palabra though (aunque), en la que la th inicial se pronuncia como la d española, la ou como ou y la gh no se pronuncia.

Y si ahora le quitamos la primera h, queda la palabra tough (duro), en la que la t inicial se pronuncia como la t inglesa, la ou como u (la a de cut) y la gh como f.

Como se puede apreciar, sin duda requiere entrenamiento y práctica, pero al final los resultados llegan a ser espectaculares. Lo he aplicado en cantantes pero puede serle útil también a quienes ya hablan inglés o portugués, por necesidades profesionales de otro orden, pero tienen dificultades para lograr el "acento" adecuado.

martes, 31 de enero de 2012

Dibujos de ayer, fotos de hoy

En el paseo a San Miguel de Allende y Guanajuato buscamos los lugares que dibujé hace unos treinta años y los encontramos, eso sí, algo cambiados.

El Parque Juárez en San Miguel de Allende.











La calle Baeza en San Miguel de Allende.











La Plaza del Baratillo en Guanajuato.


Viaje a México II

He tardado unos veinte días en "aterrizar" del viaje a México. Debe ser cierto lo que alguna vez dijo García Márquez en cuanto a que, al viajar en avión, a destino llega el cuerpo pero el alma llega tres días más tarde. Bueno, a mí me tomó más...

Almorzando con Antonio y Paola (y Paolito) en el Mercado de Guanajuato
Gracias al afecto y el apoyo de nuestros queridos amigos Paola y Antonio (sin olvidar a Paolito), disfrutamos de un paseo memorable. Comenzando por las bellezas que ofrece el Distrito Federal (y alrededores): Teotihuacán, el Museo Nacional de Antropología, las excavaciones y museo del Templo Mayor, la casa de Frida Kahlo, el Palacio Bellas Artes, la feria de Coyoacán, las callecitas de San Ángel. En realidad, este apretado listado es sólo una pequeña porción si tenemos en cuenta todo lo que no alcanzamos a ver.

Pero quizás el viaje encantado fue el recorrido en auto hacia el norte cercano, comenzando por Querétaro, en donde además de disfrutar de la joya cultural que es la ciudad toda, tuvimos el placer de encontrarnos nuevamente con nuestros queridos Alfredo Montané y Teresa Vargas.

El viaje siguió hacia Guanajuato, con su magia, sus callecitas, sus túneles y su extraordinario colorido. Y era ineludible la visita a San Miguel de Allende, con un hotelito de cuento de hadas y en donde además pasamos Año Nuevo, festejando en la plaza con fuegos artificiales y baile. Un capítulo especial fue buscar los lugares dibujados hace más de treinta años. Y los encontramos, algo cambiados, claro, pero encontrados al fin.

El paso por Dolores Hidalgo y Capula, admirando las maravillosas artesanías, fue el preludio a la visita a esa otra joya que es Morelia, con sus cuadras y cuadras de edificios coloniales en impecable estado.

Y la guinda del postre fue el viaje a Tlalpujahua, a 2.700 metros de altura, para hacer estación ahí y partir al día siguiente a El Rosario, uno de los santuarios de las mariposas monarca, que vienen desde Canadá para hibernar. Subir y subir, hasta los 3.300 metros, y encontrarse con un bosque frío de proporciones alucinantes, ornamentado por enormes "racimos" de estas exóticas mariposas migrantes. Tuvimos poco sol y poco movimiento, pero de todos modos fue un paseo inolvidable. Creo que mejor que describirlo es compartir este video:


Los Muppets

Después de disfrutar largamente la última película de los Muppets, me invadieron los recuerdos y la nostalgia de cuando homenajeábamos con la Banda Elástica a esos entrañables personajes.

En el primer espectáculo que montamos, año 1988, el homenaje incluía el tema principal de la serie y la canción "It's not easy being green", en la que yo cantaba imitando a Kermit (la rana René). A pesar de ser en inglés, funcionaba muy bien y llegó a tener momentos desopilantes como cuando una noche, en el halo de los focos que iluminaban a Kermit y permitían el "casi negro" en el resto del escenario, apareció volando en la luz una mosquita e hice que Kermit se la comiera, como bien le correspondía a una rana. Las risas de los compañeros del grupo, que estaban tocando, hicieron que casi tropezáramos musicalmente, pero todo llegó a buen fin...

En la segunda versión del homenaje se sumó Carlos Costantini, imitando a Rowlf (el perro Rufo), y junto con Kermit cantábamos "The rainbow connection", también en inglés, y había dos intervenciones de chistes (Hugo Pierre y yo) como un recuerdo a las eternas insistencias de Fozzie (el oso Figueredo). Por suerte, esa versión sí se conservó y aunque es en video casero, creo que es un buen documento y vale la pena ser compartido.


martes, 27 de diciembre de 2011

Días de Uruguay

Días de Uruguay, las horas sin prisa, la gente con el mate bajo el brazo, la silenciosa convicción de que no hace falta apresurarse; mejor mirar el cielo y caminar siempre orientados por las tranquilas aguas y las arenas bancas.

Partido de truco en la Presidencia

En Montevideo, varias ciudades en una. Cierta suntuosa pero discreta elegancia en la rambla de Pocitos contrastando con la ciudad vieja, de gastadas veredas y muros decolorados, pero llena de encanto y de bullicio de mercado.

Pajarito confianzudo. Y hambriento...

La Punta del Este aún deja ver en diciembre lo que en el verano quedará oculto por el ruido, la farándula y la ostentación. Frondosas arboledas, generosas playas, impensados rinconcitos y la inevitable sensación de que tanto dinero está de más.

Hay cosas extrañas en este mundo...

La cordialidad y el delicioso ritmo cansino nos invadieron por unos días y nos regalaron un descanso que esperamos poder repetir.

El encanto de Casapueblo

domingo, 4 de diciembre de 2011

Viaje a México

Gracias a uno de esos súbitos arranques, y de posibilidades sacadas de la galera, a mediados de diciembre nos vamos a México por quince días. El plan es encontrarnos con queridos amigos y, por supuesto, pasear por esa maravillosa tierra llevados de la mano por "locales", lo que sin duda tiene un sabor especial. Y también estará el gusto particular de revisitar lugares y parajes que todavía retengo en la memoria y en algunos dibujos de viajes anteriores, en particular dos imperdibles lugares al norte del Distrito Federal: San Miguel de Allende y Guanajuato.

Recuerdo a San Miguel de Allende como un mágico enclave con una atmósfera colonial casi detenida en el tiempo, llena de umbríos rincones, placitas y deliciosas callejuelas empedradas flanqueadas por antiguas casas pintadas casi siempre en todos los tonos imaginables de ocre. Seguramente sigue flotando en el lugar el espíritu aventurero y bienhechor de Stirling Dickinson, el gestor que ayudó a conservar la magnética belleza de esta ciudad, hoy Patrimonio de la Humanidad.
Como salida de un cuento, Guanajuato creo que se lleva el premio a la imaginación... Siendo aún un refugio de tantos ejemplos del estilo colonial, tiene en el subsuelo una intrincada red de túneles para desplazarse de un lado a otro de la ciudad, que parece sacada de un libro de misteriosas aventuras. Según me contaron, fue la luminosa idea de un fotógrafo que propuso transformar los viejos túneles, por los que corrían las aguas servidas de la ciudad, en vías transitables. Una obra de ingeniería considerable que finalmente agregó a esta bellísima ciudad un toque de fantasía único en el mundo.







Creo que será divertido tomar fotos de esos lugares y al regreso incorporarlas al blog.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Historia de Fellini

Viviendo en el Cajón del Maipo, a fines del 2008 encontramos en la entrada de la casa, a pleno sol, una bolsa de grueso plástico con un diminuto bulto negro que ya apenas se movía. Con todo cuidado abrimos la bolsa, sin saber bien qué contenía, y resultó ser un gatito negro de pocas semanas. Después de tranquilizarlo y alimentarlo, pasó a formar parte de la familia, con algunas protestas por parte de Mateo y Ofelia (nuestros otros dos gatos) pero al poco tiempo las cosas se acomodaron.

Negro de punta a punta, salvo una mínima "corbatita" blanca, Fellini se fue convirtiendo en un robusto gato, buen cazador y afecto a las salidas nocturnas... Cuando decidimos regresar a la ciudad nos acomodamos con los tres gatos en un departamento, cómodo por demás pero lógicamente sin las innumerables posibilidades de aventura y diversión que la parcela ofrecía. Mateo y Ofelia no tardaron en adaptarse pues ya habían vivido en departamento, pero el pobre Fellini no encontraba la manera, estaba inquieto, comía poco, orinaba en cualquier lado, peleaba con los otros dos... Veterinario urgente! Y un diagnóstico previsible: problemas de adaptación y estrés. Después de unos pocos días de darle tranqulizantes ya nos dolía el alma ver a Fellini hecho un tonto, escondido bajo un sofá, hecho un fantasmita. Y para peor, descubrimos rastros de sangre en algunos rincones. Para hacerla corta, le encontraron cristales en la orina, evidentemente producto del mismo estrés, y la dura conclusión fue que debíamos encontrarle otro hogar porque en esas condiciones tarde o temprano se nos iba a morir. Claro, la dificultad radicaba en quién podría querer un gato negro, ya de dos años y enfermito. Y bingo! dimos con una señora que necesitaba un gato adulto y cazador, para cuidarle el depósito de comida para mascotas. Y con hijo veterinario. Mejor imposible. Al poco tiempo tuvimos buenas noticias pues Fellini, recuperado totalmente, andaba triscando por la parcela y cumpliendo con su rol de cuidador.

Lo curioso es que la nueva dueña tenía a su mamá en el segundo piso de la casa, enferma con Alzheimer y prácticamente postrada, comiendo apenas y sin hablar ni comunicarse. Una noche, al volver del cine, la señora se encontró con su madre sentada en la cama, con Fellini en su falda, diciéndole: "Mira quién vino a visitarme...". Y a partir de entonces, la señora comenzó un milagroso proceso de recuperación, siempre con Fellini a su lado. Le retiraron la mayor parte de la medicación y el progreso fue tan espectacular que los médicos sugirieron que ya estaba en condiciones de recibir otro tipo de tratamiento. Y hete aquí que la otra hija de esta señora vive en Estados Unidos y trabaja en el área de salud. Conclusión: la señora viajó a Philadelphia, con Fellini en cabina, y hace meses que está progresando gracias a ese angelito negro que la acompaña en todo momento.

Las muchas lágrimas al dejar partir a Fellini se compensaron largamente. Y no deja uno de preguntarse si la persona (???) que lo dejó colgado, para que muriera al sol, puede siquiera haber imaginado que ese entrañable gato negro nos daría tantos gratos momentos y que terminaría ayudando a la cura de otra persona, devolviendo la alegría a una familia. Como bien dijo un querido amigo, al conocer esta historia, la vida siempre es sagrada.


jueves, 1 de diciembre de 2011

Homenaje a Piazzolla


Después de muchos intentos, pero con el sostenido deseo, pude concretar la presentación de mi homenaje a Piazzolla en Buenos Aires. Y vale la pena contar la curiosa e itinerante historia de este proyecto.

Todo comenzó en Córdoba, allá por el 2000, colaborando con arreglos para un querido grupo de amigos (y excelentes músicos) que forman el cuarteto de saxos Scaramouche, quienes habían ganado un fondo para la edición de un CD dedicado a Piazzolla, con el compromiso de algunas presentaciones. Creo que fue un buen trabajo, por los resultados y porque tuve la feliz idea de adentrarme en el territorio menos conocido de la obra de Piazzolla, donde me reencontré con unas joyas de composición que, además de su belleza intrínseca, cuadraban perfectamente con la posibilidad de ser arregladas para el cuarteto de saxos. Recuerdo que el tiempo disponible no era muy generoso pero igualmente llegamos a buen puerto, se hicieron las presentaciones y se grabó el disco.

Un par de años después, recién instalado en Concepción (Chile), el buen amigo y mejor cellista que es Claudio Santos me propuso hacer un ciclo de tres conciertos en la Sala 1, tradicional auditorio de la sinfónica de la U. de Concepción. Por distintas razones, dos quedaron en el camino pero el proyecto Piazzolla se mantuvo. Retomando la esxperiencia anterior, me puse a reformular algunos arreglos y a investigar otros temas y posibilidades, dado que dispondría de una cuerda de cámara a la que le sumaría oboe y clarinete. Y así nació la primera versión que culminaba con "Le grand tango", reescrito para cello y orquesta de cámara. Debo decir que fue un éxito tremendo y, a pesar de ser miércoles a la noche, la Sala 1 estuvo hasta el techo... Luego vinieron nuevas versiones, tres conciertos memorables con la Orquesta de Cámara de Chile, con cambios en el repertorio y cerrando con una suite de las "Cuatro estaciones porteñas", y la gira por la Octava Región con la orquesta de la Escuela Moderna de Música; luego el proceso se detuvo. Pero parece ser que todo es cuestión de perseverancia, con un poquito de ayuda de la casualidad...

Un afortunado encuentro con un querido amigo, colaborador en la Banda Elástica y luego devenido en productor, me abrió las puertas de una posible presentación en Buenos Aires. Idas y venidas, búsqueda de salas y fechas, coordinación con los músicos, en fin, una larga serie de circunstancias y coyunturas, pero al fin se concretó y el 4 y 5 de noviembre pasado lo presentamos en Teatro Astral.


Creo que hicimos todo lo que yo quería, sonido académico y al mismo tiempo sabor a Piazzolla. Tal vez no haya nada más elocuente que las líneas que me envió Horacio Malvicino, tremendo músico y, como guitarrista, colaborador con Astor desde mediados de los años '50:
Pibe: disfruté muchisimo con tu concierto. El sonido bárbaro, la orquesta muy colaboradora y con GANAS! Es raro conseguir "la mugre" en una formacion de cámara. Los arreglos y la dirección de primera!!! ("mugre" en el tango es el equivalente del "swing" en el jazz)


Afortunadamente, los conciertos se grabaron y el proyecto es presentar el disco en abril o mayo. Como anticipo, se me ocurrió adjuntar la mezcla definitiva de "La mufa", uno de mis temas favoritos y tal vez uno de los menos conocidos en la vastísima obra de Piazzolla.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Descubrimiento de Hubert Parry

A veces, de tanto transitar por alguna zona del arte uno se queda con la sensación de haber conocido casi todo lo que merece serlo. Pero siempre hay alguna afortunada situación que lo quita a uno de esa tonta creencia y le muestra que hay mucho, pero muuuuuuuuuuucho por ver y aprender/aprehender.

En relación a la música sinfónica, debo decir que me ha ocurrido varias veces, por suerte, y espero que esa cadena de inesperadas conexiones no se corte nunca.

Hubert Parry
La última ocasión me sucedió escuchando Radio Beethoven, buena compañera en mis diarios viajes hacia y desde la universidad. Una de esas tantas mañanas de ida, encendí la radio y me topé con una seductora música que no conocía y que además no conseguía "identificar". Podía percibir algunas resonancias, ecos de Bruckner y de Brahms, y algunos atrevimientos más avanzados; y al tiempo que seguía tratando de "ubicarla" no dejaba de disfrutar la fluidez, el vuelo lírico y la majestuosidad del ropaje sinfónico. Tuve la suerte de que los horarios coincidieran y que la obra terminara antes de entrar a clase, y así enterarme que el autor era un tal Hubert Parry, obviamente inglés. En la tarde Google, Wikipedia y Amazon, y buenísimos resultados. Toda la información necesaria y la grata noticia de que existía una caja de 3 CDs con la obra sinfónica completa, con la London Philharmonic dirigida por Matthias Bamert. Gracias a los buenos oficios de un querido amigo de Buenos Aires que me "prestó" la dirección (por razones desconocidas, Amazon no hace envíos a Chile...) pude hacerme con la caja y zambullirme de lleno en su obra (se me ocurrió pertinente incluir en esta entrada sus "Variaciones sinfónicas"). Curioso caso el de Hubert Parry, porque los ingleses parecen haberse quejado de no tener figuras de importancia en el campo sinfónico hasta la aparición de Elgar y Vaughan Williams, y no alcanzo a comprender por qué dejan de lado a esta nada desdeñable figura de fines del siglo XIX y principios del XX.

Me hace recordar el caso de Giuseppe Martucci en Italia pero, pensándolo bien, esa es otra historia que dejo para más adelante. Por ahora, disfrutemos de la luz que la casualidad arrojó para mí sobre esta fascinante obra.